"Recuerdo estar tumbada a su lado en la cama y creer en todas las mentiras que decíamos para calmarnos, cómo si fueran un bálsamo.
Recuerdo también el baile de las prendas tiradas en el suelo y sus zapatos, mucho más grandes que los míos, a los pies de mi cama.
Recuerdo todo aquello, lo que no era su nombre."

No hay comentarios:
Publicar un comentario