Lo poco que recuerdo no va más allá de una
silueta, un destello de luz, y unos susurros que prometían no
abandonarme jamás. Y aún así, a día de hoy, no podría asegurar que no hubiese
sido un sueño.
Cuando desperté ya era presa de su
sonrisa, del caminar de sus dedos por mis mejillas, del sonido de sus te
quieros.
Ella me invitó a caminar, yo agarré su
mano y bailamos cada noche bajo la luz de las estrellas. Gritamos en silencio. Saltamos por encima de cualquier palabra que tuviese la vaga intención de
dolernos. Subimos tan alto que incluso el suelo tuvo celos del viento que nos
rodeó.
Y caímos...
Aún sigo buscando los pedazos perdidos en
los que me partió aquella caída, en el fondo de cada botella del bar donde dijo
Siempre.
Sigo consumiéndome noche tras noche porque, aún a veces, creo verla entre el
humo de mis caladas, entre los fríos vacíos que dejó en mis sábanas.
"Escarbó tan profundamente en los sentimientos de ella, que buscando el interés encontró el amor, porque tratando de que ella lo quisiera terminó por quererla."

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