miércoles, 8 de mayo de 2013

Este nunca no esconde un ojalá...

Con el paso del tiempo nos abrimos, sin quererlo, una brecha entre tus ganas y mi ilusión; y cada vez que me lanzas tus palabras me sangra, un poco más, el corazón.Y es que te he gritado tanto desde mi silencio que se me ha desgarrado la voz, y parte de los sentimientos. Aunque a veces hubiese bastado con decir "te quiero" sin pretextos.
Puede que ahora negocies otros besos, pero gritarás en silencio al ver que ya no son los míos quienes te acechan por la mañana, cuando el sol entre por la ventana y te despierte, y seas entonces consciente de que al amanecer siguiente tampoco estaré.

Quizás me encuentres en cualquier acera, buscando ese rayito de luz que me devuelva mi primavera. Quizás al caer el alba, intentando encontrar esas palabras que concedan un poco de orden al caos de mi alma. 
Quizás no vuelvas a verme, quizás me encuentres en todas partes.

Sea como sea, para entonces, ya será demasiado tarde.

No hay comentarios:

Publicar un comentario